Óscar Ernesto Álvarez Gutiérrez
Periodista y editor web en EL INFORMADOR desde 2012. Politólogo por la UdeG. Especializado en hard news, con enfoque SEO. + info
El huracán “Polo” ha despertado como un monstruo de categoría 5, y sus bandas nubosas apuntan directamente hacia nosotros. Si vives en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG), salir sin paraguas hoy no es opción; las lluvias intensas podrían colapsar el tráfico y alterar tu rutina esta misma tarde.
Este martes 22 de septiembre de 2026, el panorama meteorológico en Jalisco se encuentra dominado por la imponente presencia del huracán “Polo”.
Tras una rápida intensificación en las cálidas aguas del Océano Pacífico, el sistema ha alcanzado la máxima escala de peligrosidad Saffir-Simpson.
Aunque el ojo del ciclón se mantiene alejado de las costas, su amplia circulación ciclónica arrastra abundante humedad hacia el interior del territorio nacional.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advierte que las precipitaciones comenzarán de forma intermitente durante la mañana en diversas zonas.
Sin embargo, estas condiciones se intensificarán drásticamente después del mediodía, transformándose en tormentas puntuales fuertes.
La interacción de este coloso con canales de baja presión generará un ambiente inestable y propicio para el desarrollo de nubosidad densa.
Los expertos meteorólogos señalan que la temperatura superficial del mar ha sido un factor clave para alimentar a este coloso.
Los modelos de pronóstico indican que los acumulados de agua serán significativos en prácticamente toda la metrópoli tapatía.
No obstante, los municipios ubicados al sur y poniente del Área Metropolitana de Guadalajara podrían registrar las tormentas más severas.
Zonas como Zapopan, Tlajomulco y el sur de Tlaquepaque deben estar en alerta máxima ante posibles escurrimientos desde las zonas altas.
Se esperan ráfagas de viento considerables y actividad eléctrica constante acompañando a los chubascos vespertinos y nocturnos.
Las autoridades de Protección Civil recomiendan extremar precauciones en zonas habitualmente vulnerables a inundaciones rápidas.
Los pasos a desnivel y las avenidas principales con problemas históricos de drenaje requerirán especial atención por parte de los conductores.
Es fundamental planificar los traslados con anticipación, ya que el pavimento mojado y la poca visibilidad complicarán el tránsito vehicular.
OA