Fueron nueve días de labores críticas, de incertidumbre extrema y de escudriñar en las entrañas de la Tierra con la fortaleza que da la esperanza de encontrar a una persona viva.
El grupo de Búsqueda y Rescate en Estructuras Colapsadas de Guadalajara (USARGDL), integrado por seis elementos y que estuvo coordinada por Protección Civil de Jalisco, participó en el rescate en la mina de Santa Fe, en El Rosario, Sinaloa, donde llevaron al límite sus capacidades técnicas y emocionales para rescatar, con vida, a uno de los mineros atrapados desde el 25 de marzo.
Aunque todos tienen experiencia en desastres, pues han participado en el rescate de personas en los sismos ocurridos en 2010, en Haití, y en 2017, en la Ciudad de México, esta misión representó un reto, pues se enfrentaron a un escenario inédito.
“Fue un entorno totalmente diferente a una estructura colapsada; tuvimos que adaptar todos nuestros procedimientos a condiciones de incertidumbre extrema", explicó el comandante Julio Ismael Saldaña, líder del grupo.
Cada paso que se daba dentro del yacimiento era crucial. Las condiciones a las que se enfrentaron fueron descritas por Francisco Montaño, oficial integrante de la célula técnica, como brutales, un terreno que era una trampa mortal.
"Caminábamos sobre capas de lodo de hasta tres metros. Era un material que absorbía todo lo que tocaba. Si no pisabas exactamente donde estaban las maderas de apoyo, quedabas enterrado; además, el riesgo de caer en 'contrapozos' y quedar sepultado era constante", recordó.
A este entorno hostil se sumó la logística: la mina se ubica a más de dos horas del poblado más cercano, dificultando el relevo y el suministro.
Para localizar a las personas desaparecidas, detalló el oficial Raúl Magaña, el equipo mantuvo la cabeza fría y combinó la fuerza física con tecnología de punta; el uso de cámaras especializadas, binomios caninos y complejos sistemas de cuerdas para garantizar la seguridad de quienes se internaban en las profundidades, fueron herramientas importantes en la misión.
"Fue una oportunidad de ponernos a prueba en un ambiente fuera de lo ordinario. Regresamos con un crecimiento personal y grupal inmenso", afirmó Magaña.
Si bien sus conocimientos y experiencia les daban la base para trabajar, su sustento emocional para no rendirse ante la frustración de las primeras jornadas estaba a más de 400 kilómetros: sus familias, quienes, pese a tener una comunicación esporádica debido a la mala señal, fueron el combustible para mantener la concentración y la esperanza.
“Durante todo el tiempo que estuvimos fuera fue una comunicación constante mientras se podía, de que estaba bien y también sobre todo la familia es la que te empieza a dar ánimo para poder tener una mente más despejada y concentrada en los trabajos que vamos a realizar y eso es algo que yo agradezco mucho e mi familia con todos los mensajes de apoyo que recibí”, destacó Montaño.
Los elementos de USARGDL se reintegran a sus labores en Guadalajara, dejando constancia de que el entrenamiento que de Jalisco está a la altura de los rescates más complejos del país y que están capacitados física y mentalmente para cuidar no sólo de las y los tapatíos, sino de todas las personas que los necesiten.
Para saber: Estos son los héroes de Guadalajara que participaron en el rescate de los mineros, en El Rosario, Sinaloa.
- Julio Ismael Saldaña
- Agustín Torres
- Francisco Javier Montaño
- Antonio Jáuregui Gómez
- José Raúl Magaña
- Guillermo Arturo Martínez Dueñas
mb