En medio de un ambiente de fiestas patrias para celebrar el orgullo de ser mexicano, la Presidenta de Guadalajara, Vero Delgadillo, acompañó a familias tapatías en una nueva edición de Bien de Noche.
Con una asistencia de 160 mil personas, familias tapatías disfrutaron de una amplia programación cultural y recreativa distribuida en distintos puntos del corazón de la ciudad.
Para la Presidenta, Bien de Noche representa una oportunidad para que las personas vuelvan a encontrarse en las calles y hagan suyo el Centro Histórico, no solamente como un lugar de paso, sino como un espacio para convivir.
“Lo que queremos es que sonrían, que compartan, que vengan a hacer comunidad”, señaló Vero Delgadillo.
La Presidenta explicó que el encuentro entre las personas permite fortalecer los vínculos y la confianza entre quienes habitan la ciudad.
“Porque cuando nos conocemos, nos reconocemos, generamos confianza. Entonces, ya aquí hay una complicidad bonita, porque sonreímos mientras alguien baila, canta, juega, se divierte. Y eso nos ayuda a ser una mejor sociedad”, expresó.
A su vez, desde temprano, el ambiente festivo se hizo presente con la tradicional boda charra en el cruce de Alcalde y Pedro Moreno, mientras que en Plaza Liberación las clases de salsa, cumbia y son pusieron a bailar a quienes se acercaron a disfrutar de la noche.
En Paseo Alcalde, las familias pudieron encontrarse con presentaciones de danza folclórica, juegos de feria, una feria de emprendimiento y artesanías, mientras que en otros puntos del Centro Histórico la música y las expresiones culturales acompañaron el recorrido de quienes decidieron vivir la ciudad de una manera distinta.
La programación también permitió redescubrir algunos de los espacios más emblemáticos de Guadalajara. Hubo recorridos especiales por sitios históricos, visitas guiadas a la Catedral de Guadalajara, una noche astronómica en la zona de los dos templos y actividades en museos que ampliaron sus horarios para recibir a visitantes durante la noche.
La música tuvo también un papel central, con la presentación de Hortus Musicus, bajo la dirección del maestro Sergio Sandoval, en el Templo del Aranzazú; conciertos y presentaciones en distintos recintos, además de las actividades musicales desarrolladas a lo largo de la Vía Nocturna.
En Parque Revolución, el ajedrez monumental y convencional, el entrenamiento para mascotas y la vacunación antirrábica ofrecieron alternativas para disfrutar el espacio público en familia. Mientras tanto, el videomapping tomó las fachadas de distintos puntos del Centro Histórico, sumándose a una noche en la que la arquitectura, la cultura y la tecnología convivieron con las celebraciones patrias.
Uno de los momentos que distinguió esta edición fue el recorrido de la Vía Nocturna encabezado por DJ Neffertiti, que invitó a las y los participantes a sumarse con luces y vestimenta electrónica, ya fuera en bicicleta, patines o corriendo.
También hubo cine al aire libre, talleres de cartonería, lecturas de poesía y crónica, danzón, conciertos de órgano, presentaciones corales, talleres de grabado, recorridos al Museo del Periodismo y las Artes Gráficas y actividades gastronómicas.
Así, entre música, luces, baile, cultura y tradiciones mexicanas, Guadalajara volvió a demostrar que sus calles y espacios públicos pueden convertirse en escenarios para encontrarse, disfrutar la ciudad y hacer comunidad.
Con esta visión, Bien de Noche se ha consolidado como una jornada mensual para disfrutar Guadalajara después del atardecer, con una agenda que combina cultura, recreación, comercio y convivencia en el espacio público.
MB