Tras empatar 1-1 en 120 minutos de partido, Gabriel Magalhães voló por encima de la portería de Matvey Safonov, el quinto penal del Arsenal y el que definió la tanda para que el Paris Saint-Germain, con marcador de 4-3 en la serie de disparos de los once pasos, se consagrara como bicampeón de la UEFA Champions League en Hungría.
Eberechi Eze había fallado en el segundo turno de los ingleses, haciendo estallar a la afición francesa, pero David Raya evitó que la ventaja aumentara atajando el cobro de Nuno Mendes de inmediato. Todo quedó para el último tiro en los pies del brasileño; la presión de una final cargada de tensión y veinte años sin una oportunidad de ganarla por primera vez pesaron en el momento que sueña cualquier futbolista y su tiro elevado frustró un broche de oro de una campaña dorada, mientras que el PSG acrecentó la historia de esta generación en Europa.
La previa del partido, a cargo de The Killers
La temperatura en la Puskás Arena había incrementado mucho antes del silbatazo inicial. Horas antes, los miles de aficionados de ambos equipos ya ponían el ambiente afuera del estadio, que se fue llenando y tomando color poco a poco, mientras que los cánticos resonaban ya en las gradas durante el calentamiento.
La banda The Killers se encargó de encender más a las 67 mil almas presentes y los veintidós protagonistas saltaron al terreno con una atmósfera digna de una noche mágica de Champions League, entrando al campo con los decibeles altos y banderas ondeando en todo el inmueble, pintando un lado de rojiblanco y el opuesto de azul y rojo, con el mítico himno del torneo de fondo en las porras.
El gol de vestidor de Havertz que ilusionó al Arsenal
El comienzo del partido fue prometedor con el gol de Havertz. Apenas con cinco minutos cumplidos, el alemán encontró un rebote en campo abierto, subió a la moto para entrar al área y, una vez cerca de la portería de Matvey Safonov, sacó un disparo potente para vencer al ruso y desatar la locura entre la afición londinense que se ilusionó con el título desde el arranque.
El desarrollo del primer tiempo no fue del mismo ritmo ni intensidad. El PSG se apoderó del balón, pero los Gunners no tuvieron problema en cederlo. El equipo de Luis Enrique usó varios minutos para sacudirse del impacto anímico del gol, la presión alta que ejercían los ingleses y tratar de construir poco a poco desde la salida, pero no lograron preocupar a David Raya.
El planteamiento de Mikel Arteta logró cortar los cables en el circuito del medio campo y delantera parisinos para impedir el avance El conjunto francés paseaba de un lado a otro el balón sin éxito ante los buenos recorridos de Declan Rice, Bukayo Saka y Leandro Trossard, mientras que Gabriel Magalhães hacía un papel crucial en la zaga central.
Dembélé empata y revive al Paris Saint-Germain
La segunda mitad arrancó donde quedó la primera, en el campo del Arsenal, ante la urgencia que tomaron los Rouge-et-Bleu en el vestidor y la insistencia con mayor ímpetu logró ejercer mayor presión en la muralla británica y, a pesar de que tardó, tuvo sus frutos con un penal que cometió Cristhian Mosquera sobre Khvicha Kvaratskhelia. Ousmane Dembélé fue el encargado de hacer válida una oportunidad dorada ante la escasez de tiros a puerta y con el piquete del "Mosquito" el marcador se empató, las bengalas se encendieron entre los ultras y las banderas volvieron a ondear entre los ultras parisinos.
El gol solo aumentó la tensión en Budapest, a la par que abrió el partido y la esférica estuvo más repartida y ambos equipos tuvieron que montar defensas sólidas mientras el rival buscaba el triunfo, situación que los galos no habían enfrentado toda la tarde y resolvieron incrustando en sus líneas a Khvicha y Doué para defender y hallar contragolpes.
Hizo falta media hora adicional para buscar al ganador, pero el cansancio de los titulares los derribaba poco a poco con calambres y molestias físicas. El PSG se quedó sin la mayoría de sus hombres clave y ninguno de los dos bandos fue capaz de romper la igualdad, enviando la historia a los tiros del manchón penal.
PSG se corona bicampeón de la Champions League en Budapest
El proceso de Luis Enrique sigue dando pasos sólidos con la segunda Champions en la historia del club y se convirtió en el noveno equipo en la historia de la competencia, en su formato actual o previo como Copa de Europa, que logra refrendar su posición en el trono continental. Mientras, Arsenal seguirá teniendo un hueco en la vitrina en la que esperan poner, algún día, el preciado trofeo de la Liga de Campeones.