A varios años de haber transformado a Hawkins en un punto de referencia del imaginario pop, el cierre de Stranger Things continúa generando debate. Lejos de ofrecer una conclusión unánimemente celebrada, el final de una de las series más influyentes de la televisión reciente dejó sensaciones encontradas entre la audiencia y abrió nuevas discusiones sobre las decisiones creativas que marcaron su desenlace.
Parte de esas respuestas comenzaron a aclararse con un documental detrás de cámaras producido por Netflix, en el que los hermanos Duffer compartieron detalles del proceso que acompañó a la última temporada. Más allá de la nostalgia y las despedidas, el material reveló un panorama cargado de incertidumbre, dudas narrativas y presiones internas al intentar cerrar una historia que había crecido hasta convertirse en un fenómeno global.
Una producción marcada por la improvisación
Uno de los puntos más comentados fue la confirmación de que la quinta temporada inició su rodaje sin que el guion del episodio final estuviera completamente terminado. Matt Duffer explicó que se trató de una apuesta arriesgada, especialmente por la relevancia de ese capítulo dentro del arco total de la serie.
El propio creador reconoció que trabajar sin una versión definitiva del desenlace generó una presión constante. Avanzar en la grabación sin una resolución clara obligó al equipo a considerar ajustes e incluso replanteamientos importantes conforme avanzaba el rodaje.
“Entramos en producción sin tener terminado el guion del final. Eso fue aterrador porque queríamos hacerlo bien. Era el guion más importante de la temporada.
El destino de Eleven, en constante debate
Ross Duffer también abordó algunas de las ideas más extremas que se pusieron sobre la mesa durante el desarrollo de la temporada final. Entre ellas, destacó una propuesta relacionada con el futuro de Eleven, lo que evidencia que el cierre permaneció en discusión hasta etapas avanzadas de la producción. La intención, según explicó, era mantener deliberadamente ambiguo el destino del personaje interpretado por Millie Bobby Brown.
“Todo el episodio tiene que ir construyéndose hacia la idea de que Eleven va a suicidarse.”
Un final que no convenció a todos
Más que un fallo aislado, el desenlace de Stranger Things parece responder a un desgaste acumulado tras cuatro temporadas de éxito continuo. La serie llegó a su conclusión cargando con expectativas muy altas, alimentadas durante años por teorías, fanfics y contenido generado en plataformas como TikTok, Tumblr y Pinterest.
Entre las críticas más recurrentes se señala la sobrecarga de personajes en la temporada final, así como inconsistencias con elementos previamente establecidos en su propio universo. El desarrollo y resolución del villano Vecna (también conocido como Henry Creel) fue considerado mejorable, varias subtramas quedaron sin cierre y el final abierto, sin muertes relevantes, no logró el efecto esperado entre los seguidores.
Antes de Stranger Things, Matt y Ross Duffer eran figuras poco conocidas fuera del circuito del cine independiente. Todo cambió en 2016, cuando el estreno de la serie los colocó en el centro de la industria y le dio a Netflix uno de sus títulos más valiosos.
A lo largo de los años, su trabajo se distinguió por un control creativo muy marcado. Ambos se encargaban de escribir, dirigir y supervisar cada aspecto de la historia, desde el tono hasta la evolución de los personajes. Esa implicación total fue clave para definir la identidad de la serie, aunque también implicó una presión creativa constante.
Actualmente, los Duffer mantienen un contrato con Paramount Skydance para desarrollar contenido exclusivo durante los próximos cuatro años. Hasta ahora, no se han dado a conocer detalles concretos sobre los proyectos que surgirán de esta colaboración.
Comparaciones inevitables
Con su desenlace, Stranger Things se suma a la lista de series de alto perfil cuyos finales no cumplieron plenamente con las expectativas. Aun así, sus fallos no alcanzan la magnitud del impacto que tuvo Game of Thrones en 2019, cuya octava temporada provocó una reacción negativa sin precedentes en la industria del entretenimiento.
Para Warner y HBO, la serie basada en la obra de George R. R. Martin sigue ocupando ese lugar simbólico como el ejemplo más citado de una caída abrupta, un título que, hasta ahora, nadie ha logrado destronar.
Con información de SUN y Comicbook.
BB