Existen imágenes que permanecen en la memoria colectiva durante décadas. En América Latina, una de las más representativas es la de Robert Powell interpretando a Jesús en la miniserie Jesús de Nazaret, dirigida por Franco Zeffirelli. Estrenada en 1977, esta producción se convirtió durante años en una tradición televisiva de Semana Santa. La apariencia del actor (cabello largo, mirada intensa y expresión serena) ayudó a consolidar una de las representaciones más recordadas de Cristo.
Con el paso del tiempo, ese papel dejó una huella profunda en su vida. El propio Powell llegó a comentar que, incluso años después y con una apariencia distinta, muchas personas lo reconocían en la calle como la figura que interpretó. La asociación fue tan fuerte que, para muchos, su imagen quedó completamente ligada al personaje.
Curiosamente, no fue la primera opción para el papel. Antes de su elección, se consideraron nombres como Dustin Hoffman y Al Pacino. Finalmente, el director optó por un perfil diferente, lo que resultó en una de las decisiones más comentadas de la producción.
La miniserie reunió a un elenco destacado, con figuras como Laurence Olivier, Christopher Plummer, Ernest Borgnine, Michael York, James Mason e Ian McShane. En medio de este grupo, Powell asumió el rol central, lo que le valió una nominación al BAFTA y el reconocimiento como mejor actor por TVTimes.
Para reforzar la presencia del personaje, Zeffirelli implementó decisiones específicas durante el rodaje. Entre ellas, reducir al mínimo el parpadeo del actor y utilizar delineador azul para acentuar su mirada. Estos elementos contribuyeron a que su interpretación quedara fuertemente arraigada en la memoria del público, siendo considerada por diversos análisis como una de las más influyentes en la representación moderna de Jesús.
Los retos que enfrentó al convertirse en Jesús de Nazareth
Sin embargo, quedar tan identificado con un personaje también tuvo implicaciones personales y profesionales. Años después, en declaraciones a la BBC, Powell recordó las condiciones del rodaje, incluyendo el intenso frío durante las escenas de la crucifixión, así como los momentos entre tomas en los que debía mantenerse abrigado mientras se preparaban las grabaciones.
Durante ese periodo, también enfrentó críticas por parte de algunos sectores religiosos debido a su relación con la bailarina Barbara Lord, con quien convivía sin estar casado. Poco antes de iniciar la filmación, la pareja decidió formalizar su matrimonio, el cual continuó a lo largo de los años.
Tras el impacto de la miniserie, Powell continuó su carrera como actor. Participó en producciones como The Thirty Nine Steps, interpretó al detective Richard Hannay en televisión y formó parte de series como The Detectives y Holby City.
Además, desarrolló una nueva faceta profesional como narrador de documentales, especialmente aquellos relacionados con la Segunda Guerra Mundial. Esta etapa le permitió mantenerse activo en la industria, ampliando su trayectoria más allá de la actuación frente a cámaras.
BB