Chismecito

Javier Natera lleva su magia a Guadalajara

El ilusionista se presentará este 26 de agosto en Guadalajara con el espectáculo The Secret Room 

La presentación de Natera del 26 de agosto será, por ahora, una función única y con localidades agotadas. EL INFORMADOR/H. Navarro

En entrevista con EL INFORMADOR, Javier Natera cuenta que para él la magia comenzó antes de que pudiera explicar por qué quería dedicarse a ella. Desde los dos años jugaba a ser mago y, con el tiempo, aquello que parecía un juego infantil se convirtió en una forma de comunicación, una profesión y una manera de generar encuentros con el público.

El ilusionista se presentará este 26 de agosto en Guadalajara con The Secret Room, espectáculo que llega por primera vez a la ciudad después de estrenarse en Ciudad de México. La función, programada en Punto Escénico, ya agotó sus localidades desde hace varias semanas. Entonces, no sé de dónde salió, no hay familiares, no sé a quién vi”, recuerda Natera.

Aunque aquella inclinación surgió desde la infancia, convertirla en una actividad profesional implicó tomar decisiones que también significaron dejar atrás un camino más convencional. Natera estudió Administración de Empresas y durante un periodo trabajó como empleado de oficina, hasta que una conversación con un amigo lo llevó a plantearse qué quería hacer con la magia.

"Me alentó a renunciar a mi trabajo de oficina si no era feliz. La magia siempre fue un hobby, siempre sacaba dinero. Por lo cual renuncié. Me dediqué solo a la magia y los primeros meses lo odié y fue súper difícil”, cuenta.

El reto, explica, fue convertir aquello que había disfrutado durante años como afición en una responsabilidad profesional. En ese proceso también encontró una forma de aprovechar su formación empresarial dentro de la industria.

Su antiguo director de carrera, quien también practicaba magia como afición, le ayudó a cambiar la perspectiva. A partir de ahí, Natera comenzó a desarrollar diferentes proyectos: abrió una tienda en línea de productos para magos, trabajó en producción de espectáculos y posteriormente amplió sus actividades dentro de la comunidad.

Hoy combina distintas funciones: es manager del mago español Dani Da Ortiz, productor de festivales, conferencista, escritor, consultor y también artista escénico. Recientemente estuvo en Las Vegas, donde participó en seis espectáculos y cuatro conferencias para magos. También ha trabajado en el Magic Castle de Hollywood, donde realizó 30 funciones durante las últimas semanas.

“Dentro del mundo de la magia me voy poniendo diferentes sombreros: el sombrero de manager, el sombrero de productor de festivales, el sombrero de conferencista, de escritor de libros. Luego también está el sombrero de actuar. Me encanta actuar, me encanta estar ante público”, señala.

Natera enfatiza que una de las características de la magia es precisamente la posibilidad de aprender de manera constante. Prefiere definirse como amateur, no como maestro, porque considera que asumir que ya se conoce todo puede cerrar la puerta a seguir aprendiendo.

“Yo siempre digo que soy amateur, porque en el momento en que te sientas maestro ya te cierras muchas puertas. Y de ser estudiante lo ves siempre con esa pasión, el querer aprender y estar de todos lados”, afirma.

Esa perspectiva también lo ha llevado a trabajar en otras áreas de la industria. Como consultor, puede colaborar con magos para desarrollar o mejorar un acto, pero también con marcas que buscan incorporar efectos prácticos a sus campañas.

“Me contratan desde los magos para crearles un juego de magia o mejorar su espectáculo o también me contratan marcas".

Su relación con la magia también le ha permitido conocer a profesionales de distintas disciplinas y países. Natera considera que esta comunidad tiene una característica particular: la pasión por la magia puede reunir en un mismo espacio a personas con historias y profesiones distintas.

“Hace dos semanas estaba cenando con Copperfield y a la par estaba el que creó Siri, Adam Cheyer, es mago. Hay todo un mundo de gente alrededor de la magia, de empresarios, de videojuegos, y de repente estás con ellos sentados en la misma mesa y te une esta pasión. Es padrísimo de la magia que borra clases sociales, idiomas, borra todo y te junta todos en la misma mesa que es la pasión”, dice.

En ese panorama, David Copperfield continúa siendo para Natera uno de los referentes de la disciplina. El ilusionista estadounidense concluyó el 30 de abril su etapa de presentaciones en el MGM, donde durante años mantuvo una residencia.

Natera también observa una comunidad mexicana de magos que continúa desarrollándose, con representantes dedicados a distintas ramas, entre ellas el ilusionismo y el mentalismo. Parte de su trabajo consiste precisamente en colaborar con estos artistas y contribuir a la creación de nuevos proyectos.

Con The Secret Room, el objetivo será llevar esa experiencia a un espacio reducido. El espectáculo está inspirado en los formatos de los magos de finales del siglo XIX Robert-Houdin y Hofzinser, quienes trabajaban con el público a corta distancia.

“Es un show muy íntimo, es un formato muy pequeño, precisamente para estar en contacto con el público, en donde dependo totalmente del público, dependo de las decisiones que toman, de lo que dicen”, explica.

La cercanía también modifica las reglas del espectáculo. En un formato reducido, cada reacción puede influir en el desarrollo de la función y el público deja de ser únicamente espectador.

“Acá cada noche es diferente porque el público hace el show. Es un juego tal cual con las decisiones, con los recuerdos, con lo que dicen; se generan diferentes emociones”, señala.

Natera enfatiza que esa interacción adquiere otro significado en una época marcada por las pantallas, las redes sociales y la inteligencia artificial. Considera que la magia conserva un espacio particular porque propone una experiencia presencial en la que el espectador debe estar frente al artista.

“Estamos en una época que todo es información, todo es inteligencia artificial. En el celular podemos crear una imagen y la magia justo juega con eso imposible, pero en un plano muy presente. Aquí jugamos con esta experiencia. A mí me gusta que sea presencial, estar en contacto en directo con el público”, afirma.

Ese vínculo con el público es también una de las razones por las que busca llevar el espectáculo a Guadalajara. Natera considera que la ciudad puede abrir más espacios para propuestas de pequeño formato y para disciplinas que no siempre forman parte de la programación habitual.

“Ya hay muchísimos conciertos, hay muchas exposiciones, pero también abrir espacio a este tipo de cosas pequeñas y diferentes creo que está bien. La gente está muy abierta. Y que la gente sea parte de un espectáculo, de una obra, porque siempre eres el receptor. Acá te vas a involucrar y te vas a sorprender”, sostiene.

La presentación del 26 de agosto será, por ahora, una función única y con localidades agotadas. Sin embargo, Natera busca que The Secret Room pueda convertirse en una temporada en Guadalajara.

Mientras tanto, continúa con proyectos internacionales y con el desarrollo de iniciativas para la comunidad de magos. Entre ellas está Tapalpa Magic, festival que impulsó durante algunos años y que espera retomar, con la participación de magos mexicanos y extranjeros, además de contenidos relacionados con historia, percepción y psicología.

JM

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