La edición número 68 de los Grammys, sin duda, será una de las más memorables en la historia de los espectáculos debido a que, como sucede en pocas ocasiones en la actualidad, la política se unió al glamour y al entretenimiento del evento e hicieron frente en contra del Gobierno y las medidas antimigrantes del presidente estadounidense, Donald Trump.
El malestar de Billie Eilish
Las primeras señales de ese malestar contra la Administración del país del norte comenzaron en la alfombra roja, con artistas como Billie Eilish y su hermano Phineas; Justin Bieber y su esposa, Hailey Bieber; o la estrella estadounidense Lady Gaga posando ante las cámaras portando un prendedor en blanco y negro que rezaba "ICE Out" (Fuera ICE).
Eilish, una de las voces de la industria más feroces contra Trump, aprovechó el momento en el que se coronó con el Grammy a mejor canción para lanzar un contundente mensaje en defensa de las personas migrantes en EU: "Nadie es ilegal en tierra robada... Que se joda el ICE", espetó frente al público.
Con información de EFE.
FF