A través de un video, Aldo Tamez de Nigris reveló su experiencia en un famoso restaurante de la Ciudad de México, pero con presencia internacional.
El ganador de la tercera temporada de La Casa de los Famosos México visitó el restaurante Nusr-Et Steakhouse y, a través de sus plataformas digitales, el regiomontano relató una experiencia que calificó como engañosa tras recibir un cobro inesperado que superó los 40 mil pesos de consumo más propina.
Los hechos ocurrieron en la sucursal de México del restaurante Nusr-Et, un establecimiento de lujo ubicado en la planta baja del Hotel St. Regis sobre el Paseo de la Reforma en la Ciudad de México. La queja se hizo pública este lunes 29 de junio de 2026, generando múltiples reacciones entre los internautas.
Una cena casual que cambió de rumbo
De acuerdo con el testimonio del creador de contenido, la visita no estaba planeada como un evento de gran gasto. Explicó que acudió al lugar por invitación de unos amigos que tenían una reservación, estimando un consumo personal de aproximadamente 2 mil 500 pesos por un salmón y una bebida.
La dinámica de la velada se transformó cuando el chef principal y propietario del lugar, Nusret Gökçe, mundialmente conocido como Salt Bae, notó la presencia del regiomontano. El cocinero turco se acercó a la mesa tras observar que varios comensales se acercaban para pedirle fotografías al ganador del reality show.
Durante este acercamiento, el famoso chef hizo una propuesta directa que el grupo interpretó como un gesto de hospitalidad. Según las palabras textuales compartidas por Aldo de Nigris, el empresario gastronómico les indicó: "La carne va por mi parte, dejen que yo les traiga la carne, ustedes se encargan de las bebidas". Lo cual fue interpretado como: el alimento es una cortesía, ustedes pongan las bebidas.
Esta declaración generó confianza entre los asistentes, quienes asumieron que los platillos seleccionados personalmente por el anfitrión eran una cortesía de la casa. Entre los alimentos servidos se encontraban cortes de carne de alta gama, característicos del menú internacional que ofrece esta cadena de restaurantes en diversas partes del mundo.
La sorpresa al momento de pagar
El asombro llegó al finalizar la velada, justo en el instante de solicitar la cuenta para liquidar el consumo de las bebidas. El recibo final, que ya incluía el porcentaje correspondiente a la propina, ascendía a una cifra superior a los 40 mil pesos mexicanos, cobrando la totalidad de los alimentos.
Ante esta situación, el creador de contenido expresó su molestia de forma contundente en su video explicativo. "Soy una persona que no le gusta gastar en tonterías. Gastar cuarenta mil pesos en un restaurante se me hace una tremenda locura", argumentó para justificar su decisión de hacer pública esta vivencia.
El objetivo principal de su publicación fue emitir una advertencia clara para sus seguidores y futuros clientes del establecimiento. Recomendó mantener precaución ante este tipo de ofrecimientos, sugiriendo que siempre se debe preguntar explícitamente si los platillos sugeridos por el personal o el propio dueño tendrán un costo adicional.
Un detalle que agravó la percepción de la experiencia fue la supuesta confirmación de esta práctica por parte del personal de servicio. El afectado mencionó que algunos meseros le insinuaron que esta táctica de acercarse a las mesas y ofrecer selecciones especiales es un método recurrente para incrementar el consumo.
El silencio del restaurante y el debate digital
Hasta el momento de la publicación de esta nota, ni la gerencia local de Nusr-Et Steakhouse ni los representantes legales de Salt Bae han emitido un comunicado oficial.
Este incidente ha desatado una intensa conversación en las redes sociales sobre los derechos del consumidor en espacios de alta cocina. Diversos usuarios debaten sobre la delgada línea que existe entre las técnicas de venta sugestiva, conocidas como upselling, y la falta de claridad en la comunicación de los precios.
El video compartido tanto en TikTok como en Instagram acumula cientos de comentarios de todo tipo; algunos en broma, y otros más pidiendo al influencer que denuncie a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) el modus operandi de este restaurante.
Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor.