Este domingo se llevó a cabo la segunda megamanifestación para exigir agua limpia en la ciudad. Desde temprana hora, la ciudadanía comenzó a señalar a personas como “infiltradas en la protesta”, con el fin de evitar que se les vinculara con posibles actos vandálicos. Sin embargo, al final del día, la jornada concluyó con caos y destrozos en el Palacio de Gobierno.
Ante ello, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, se pronunció para destacar la protesta como un acto cívico, aunque reprochó los ataques contra el Palacio, que incluyeron daños a los cristales, candiles y puertas del recinto.
“La segunda manifestación por Agua Limpia fue un ejercicio cívico por parte de la ciudadanía, que demostró que salir a la calle de manera pacífica es posible. Al inicio, un grupo de porros violentos trató de provocar violencia y caos, pero la organización ciudadana los señaló, los rechazó y los expulsó del contingente”, resaltó el mandatario estatal.
Afirmó que, en esta ocasión, las autoridades de Jalisco aplicaron una estrategia distinta, por lo que no hubo presencia policial durante la concentración. “Por parte del Gobierno, se hicieron ajustes a la estrategia de acompañamiento y seguridad para los manifestantes. La prioridad fue proteger a las personas, evitar la confrontación y garantizar que la ciudadanía ejerciera en libertad su derecho a expresarse. Esta vez, ni los ciudadanos ni las fuerzas del orden cayeron en la provocación de los violentos”, dijo.
Sin embargo, indicó que, al final de la manifestación, nuevamente un grupo de 300 personas “se quedó para provocar destrozos, pintar paredes, romper vidrios, derribar algunas cámaras de seguridad y arrojar petardos y bombas molotov”, manifestó.
“Un grupo lanzó explosivos contra las puertas del Palacio Legislativo y del Palacio Judicial. Ante ello, la Policía intervino para controlar los incendios provocados”, añadió el mandatario en la publicación.
Además, el gobernador confirmó que fueron detenidas cinco personas que viajaban a bordo de una camioneta reportada como robada, en cuyo interior había bidones de gasolina. A estas personas se les señala como presuntas responsables de incendiar las puertas del Congreso de Jalisco y del Poder Judicial.
“Hasta el momento, la Policía continúa soportando los ataques del grupo de manifestantes violentos contra el Palacio de Gobierno, pero eso ya no forma parte de la manifestación pacífica”, dijo el gobernador en una publicación compartida en las redes sociales oficiales.
Respecto a la detención, concretada en el cruce de la Calzada Independencia y la avenida Hidalgo, la camioneta presentaba impactos de bala y en el sitio había huellas de sangre. Sin embargo, hasta el momento, las autoridades estatales no han brindado información sobre cómo sucedieron los hechos.