Jalisco

Jalisco durante la Independencia: ¿qué estaba pasando en Guadalajara en 1810?

Una crónica imperdible sobre la sociedad tapatía del siglo XIX

Guadalajara fue clave para la primera parte de la guerra de la Independencia. UNSPLASH
Guadalajara fue clave para la primera parte de la guerra de la Independencia. UNSPLASH
Por:  Metropoli

Cuando Miguel Hidalgo llamó a levantarse en armas durante la madrugada del 16 de septiembre de 1810, Guadalajara se encontraba a cientos de kilómetros de Dolores. La guerra todavía no había llegado a sus calles, pero tardaría menos de dos meses en hacerlo.

La ciudad era entonces la capital de la Nueva Galicia y uno de los principales centros políticos, religiosos y económicos del occidente novohispano. Tenía Real Audiencia, obispado y universidad, además de una posición estratégica para controlar buena parte de la región.

Para finales de ese mismo año, el escenario había cambiado. Guadalajara estaba en manos de los insurgentes, Hidalgo gobernaba desde la ciudad, circulaba un periódico dedicado a defender la rebelión y se habían promulgado aquí algunas de las disposiciones políticas más importantes de la primera etapa de la Independencia.

La insurgencia llega a Guadalajara

La rebelión iniciada en Dolores comenzó a extenderse rápidamente durante septiembre y octubre de 1810. En el occidente, uno de sus personajes decisivos fue José Antonio Torres, mejor conocido como “El Amo Torres”, quien encabezó el avance insurgente sobre Guadalajara.

Torres entró triunfante en la capital de la Nueva Galicia el 11 de noviembre. Después de ocuparla invitó a Miguel Hidalgo, que se encontraba en Valladolid, a trasladarse con su ejército hacia Guadalajara.

El cambio político afectó también a las instituciones de la ciudad. Durante aquellos meses, la guerra interrumpió actividades de la Real Universidad de Guadalajara y su edificio llegó a utilizarse como cuartel. En cuestión de semanas, una ciudad administrada por las autoridades virreinales había quedado bajo control de la insurgencia.

Hidalgo entra en Guadalajara

Miguel Hidalgo llegó a San Pedro Tlaquepaque durante la mañana del 26 de noviembre de 1810. Ahí fue recibido por El Amo Torres, representantes del Ayuntamiento, integrantes del Cabildo Eclesiástico, órdenes religiosas y habitantes de la región.

Ese mismo día se trasladó a Guadalajara e hizo su entrada por la calle de San Francisco. Llegaba después de una campaña vertiginosa: el movimiento iniciado en Dolores había pasado por Guanajuato, Valladolid y el Monte de las Cruces antes de dirigirse hacia el occidente.

En Guadalajara, Hidalgo encontró una ciudad desde la cual podía organizar políticamente el movimiento y preparar la siguiente etapa de la guerra. Durante poco menos de dos meses, la capital de la Nueva Galicia quedó ligada directamente con el núcleo dirigente de la primera insurgencia.

Hidalgo abolió la esclavitud desde Guadalajara

Uno de los documentos más importantes de este periodo fue expedido el 29 de noviembre de 1810. Desde su Cuartel General en Guadalajara, Hidalgo promulgó un bando que reiteraba la abolición de la esclavitud y establecía que los propietarios debían liberar a las personas esclavizadas en un plazo de diez días. La disposición contemplaba la pena de muerte para quienes incumplieran la orden.

El documento también eliminaba el pago de tributos que afectaba a las castas y modificaba otras cargas económicas. El Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México considera este bando parte del proyecto político que comenzó a tomar forma durante los primeros meses de la insurgencia.

Hidalgo continuó expidiendo disposiciones desde Guadalajara. En diciembre ordenó que determinadas tierras fueran entregadas a los naturales para su cultivo y el día 15 publicó un manifiesto en el que planteó la creación de un Congreso Nacional.

La guerra comenzaba a producir documentos que mostraban qué pretendían cambiar sus dirigentes.

El primer periódico insurgente se imprimió en Guadalajara

La insurgencia también necesitaba comunicar sus ideas. Cuando Hidalgo llegó a Guadalajara, Francisco Severo Maldonado le propuso publicar un periódico. El proyecto terminó convirtiéndose en “El Despertador Americano”, considerado la primera publicación periodística de la insurgencia. Su primer número apareció el 20 de diciembre de 1810. La publicación buscaba explicar y defender las razones del levantamiento ante los habitantes de la Nueva España.

Su existencia fue breve: únicamente aparecieron siete números. Sin embargo, documentos conservados por la Biblioteca Pública del Estado de Jalisco muestran la dimensión que alcanzó aquella actividad impresa. Una investigación realizada por las autoridades virreinales después de recuperar Guadalajara registró miles de ejemplares del periódico, además de proclamas y bandos producidos durante el periodo insurgente.

Mientras los ejércitos combatían en caminos y poblaciones, en Guadalajara también se disputaba la opinión pública por medio de la imprenta.

Guadalajara se prepara para una batalla

El control insurgente de Guadalajara duró poco. A comienzos de enero de 1811, las fuerzas realistas encabezadas por Félix María Calleja avanzaban hacia la ciudad. Hidalgo y los insurgentes decidieron salir a enfrentarlas.

El choque ocurrió el 17 de enero de 1811 en los alrededores del Puente de Calderón, al oriente de Guadalajara. Ahí se produjo una de las batallas decisivas de la primera etapa de la guerra. Las fuerzas insurgentes fueron derrotadas. La pérdida obligó a Hidalgo, Ignacio Allende y otros dirigentes a abandonar la región y emprender una retirada hacia el norte.

Guadalajara quedó nuevamente bajo control realista. La derrota de Puente de Calderón también marcó el principio del fin para la generación que había iniciado el levantamiento apenas cuatro meses antes. Hidalgo, Allende, Juan Aldama y otros dirigentes serían capturados en marzo de 1811. Hidalgo fue fusilado en Chihuahua el 30 de julio.

Guadalajara también fue escenario de la Independencia

La presencia de Hidalgo en Guadalajara se extendió durante menos de dos meses, pero dejó acontecimientos que forman parte de la historia política de la Independencia.

El Amo Torres tomó la ciudad; Hidalgo instaló aquí su Cuartel General; desde Guadalajara expidió el bando que reiteró la abolición de la esclavitud y otras cargas coloniales; Francisco Severo Maldonado publicó “El Despertador Americano”; y en las cercanías de la ciudad ocurrió la batalla de Puente de Calderón, cuya derrota modificó el rumbo de la primera insurgencia.

Por eso, la historia del 16 de septiembre también puede rastrearse en Guadalajara. Pocas semanas después del levantamiento iniciado en Dolores, la guerra había llegado al occidente y algunas de sus decisiones políticas, publicaciones y batallas comenzaron a escribirse desde Jalisco.

Con información del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), la Enciclopedia Histórica y Biográfica de la Universidad de Guadalajara, la Biblioteca Pública del Estado de Jalisco “Juan José Arreola” y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

FA

Más Noticias