En el primer trimestre de 2026, la economía de Jalisco registró una caída del 0.8 por ciento a tasa trimestral y del 1.2 por ciento a tasa anual, según el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) del INEGI.
Las actividades primarias disminuyeron 13.9 por ciento; las actividades secundarias reportaron una baja del 2.7 por ciento, mientras que las actividades terciarias registraron un alza del 0.8 por ciento.
De acuerdo con el reporte, durante el primer trimestre de 2026 y con cifras ajustadas por estacionalidad, las entidades federativas que registraron los mayores crecimientos en su actividad económica, a tasa trimestral, fueron Colima, con 3.0 por ciento; Michoacán, con 1.7 por ciento; Baja California Sur, con 1.6 por ciento; Durango, con 1.2 por ciento; y Tlaxcala, con 1.0 por ciento.
A tasa anual, Hidalgo, Tamaulipas, Colima, Tabasco y Puebla reportaron los avances más sobresalientes en su actividad económica.
Especialistas advierten pérdida de dinamismo
Mireya Pasillas, catedrática de la Escuela de Negocios del ITESO, calificó estos resultados como preocupantes, ya que normalmente la actividad económica de Jalisco no cae durante los primeros trimestres del año.
“Esto nos está indicando que, efectivamente, en Jalisco están pasando cosas distintas a las que ocurren a nivel nacional y que se están reflejando en esta pérdida de dinamismo, a pesar del boom exportador”, comentó.
Para la especialista, estos resultados también anticipan que el resto del año tendrá un crecimiento económico relativamente malo, aunque habrá que esperar para ver si el Mundial puede mejorar las cifras del segundo trimestre.
“El hecho de que hayamos caído es preocupante porque se suma a otros indicadores que van a la baja, como el empleo formal. Tenemos una caída muy importante en la generación de empleo durante el primer semestre y eso nos anticipa que en el segundo semestre también nos va a ir mal”, añadió.
Manufactura y servicios muestran señales de alerta
La especialista comentó que, dentro de las actividades secundarias, llamó particularmente la atención la caída de la industria manufacturera, que bajó 3.4 por ciento, a pesar del crecimiento de las exportaciones.
“Exportar más no está generando valor agregado. Estamos viendo un crecimiento importante de las exportaciones de la industria electrónica, pero eso tiene que ver con la demanda de Estados Unidos por todo el boom de la inteligencia artificial, que está requiriendo otro tipo de componentes y equipos; sin embargo, eso no genera valor agregado”, sostuvo.
Mireya Pasillas destacó que también preocupa la caída de los servicios profesionales, científicos y técnicos, que disminuyeron 5.7 por ciento, ya que se trata de un indicador adelantado de lo que viene.
“Cuando las empresas enfrentan restricciones, aumentos de costos o menores ventas, lo primero que empiezan a recortar son los servicios de consultoría”, concluyó la catedrática del ITESO.
SV