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Súper Bowl: jugadores "mexicanos" que fueron campeones con los Seattle Seahawks

La representación latina no solo se hizo presente durante el medio tiempo

Súper Bowl: jugadores "mexicanos" que fueron campeones con los Seattle Seahawks
Por:  Metropoli

La presencia latina tuvo un peso significativo en el Super Bowl LX, tanto dentro como fuera del campo. En lo deportivo, los Seattle Seahawks hicieron historia al conquistar el campeonato con la participación de dos jugadores con raíces mexicanas: Julian Love y Elijah Arroyo, quienes, aunque no nacieron en México, mantienen un fuerte vínculo cultural con el país y lo representan con orgullo en la NFL.

Uno de los momentos más destacados del partido fue protagonizado por Julian Love, quien tuvo una actuación determinante en el último cuarto. Cuando los Patriotas de Nueva Inglaterra aún se mantenían con vida y estaban a un touchdown de acercarse peligrosamente en el marcador, Love consiguió una intercepción clave que cambió el rumbo del encuentro. Esa jugada permitió a Seattle sumar tres puntos más y asegurar el triunfo, con el que el equipo levantó su segundo trofeo Vince Lombardi.

Tras el encuentro, Love se mostró conmovido y agradecido por el respaldo recibido, especialmente desde la comunidad mexicana. En conferencia de prensa señaló: 

"Significa mucho, gracias. Se siente el amor por mi familia. Me encanta poder ser yo al máximo. Este título es especial porque es algo por lo que he luchado toda la vida. Mi yo de pequeño estaría orgulloso. Es un sueño hecho realidad.”

Días antes del Super Bowl, el defensivo ya había compartido públicamente la importancia de sus orígenes familiares. En entrevista con FOX Sports, explicó: 

“Mi madre es cubana-mexicana, mi ‘abuelito’ es de Chihuahua, México, y mi ‘abuelita’ de La Habana, Cuba. Crecí en un área hispana de Chicago. En mi infancia, mi mamá llegaba del trabajo y preparaba algo rápido: arroz con frijoles y proteína, empanadas o ropa vieja, el platillo cubano típico”.

Love también destacó el valor del esfuerzo de sus antepasados y lo que representa para él portar ese legado:

“Hablé con mi abuelito hace unos días y está muy orgulloso. Es un hombre que llegó aquí y se ganó su propio futuro en la década de los 60; ser su nieto significa mucho”, expresó al referirse a la historia de su familia.

Por su parte, Elijah Arroyo, ala cerrada de los Seahawks, llamó la atención durante las celebraciones al aparecer con una bandera mexicana. El gesto no fue casual: durante la semana previa al partido, el periodista mexicano Diego Rodríguez le obsequió la bandera, y Arroyo prometió portarla en caso de obtener el campeonato.

Aunque nació en Orlando, Florida, la relación de Arroyo con México se forjó desde la infancia. A los 7 años, su familia se mudó a Cancún, Quintana Roo, por motivos laborales de su padre. Fue en esa ciudad donde tuvo su primer contacto con el fútbol americano y donde comenzó a desarrollar las bases de su carrera deportiva.

Los Troyanos de Cancún marcaron el inicio formal de su camino en este deporte. En ese equipo aprendió a utilizar las hombreras y a comprender el juego que, con el tiempo, lo llevaría a la NFL. Arroyo vivió en México hasta los 13 años, etapa en la que no solo aprendió a hablar español con fluidez, sino que también se empapó de la cultura mexicana.

Después de regresar a Estados Unidos, continuó su preparación académica y deportiva en la Independence High School de Frisco, Texas. Su desempeño lo llevó a firmar con la Universidad de Miami, y posteriormente fue seleccionado por los Seahawks en la segunda ronda del Draft 2025.

La representación latina también se hizo notar fuera del emparrillado durante el show de medio tiempo, encabezado por el artista puertorriqueño Bad Bunny. La presentación del boricua destacó por los mensajes sociales incluidos en su actuación, con referencias directas a los derechos de los latinos en Estados Unidos y a las redadas del ICE registradas recientemente.

Entre las frases proyectadas durante el espectáculo, sobresalieron mensajes como “Lo único más poderoso que el odio es el amor” y “Juntos somos América”, un guiño a la unidad continental y a la experiencia migrante que atraviesa a millones de personas en el país.

BB

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