El pasado 18 de enero de 2026, Senegal ganó 1-0 contra Marruecos en la prórroga de la Final de la Copa Africana (CAN). Este partido, si bien estuvo lleno de emoción y expectativas por parte de los aficionados, también se concretó en medio de caos entre las barras, los jugadores locales y una toalla. Luego de este desordenado y casi fatal entramado, Senegal y Marruecos han cerrado filas por la paz entre las naciones y las selecciones.
El primer ministro senegalés, Ousmane Sonko, y su homólogo marroquí, Aziz Ajanuch, reafirmaron este lunes en Rabat la solidez de las relaciones bilaterales y dieron por superados los incidentes ocurridos durante la CAN.
Ambos presidieron hoy la edición número 15 de la Gran Comisión Mixta de Cooperación Marruecos-Senegal en la que acordaron dar un nuevo impulso a la cooperación bilateral en los ámbitos económicos, sociales y culturales.
Los dos países dan por cerrados los incidentes que empañaron la final de la Copa Africana. Lo ocurrido generó además un clima de tensión posterior en redes sociales entre aficionados marroquíes y senegaleses.
Un encuentro marcado por el futbol
El primer ministro senegalés subrayó que la pasión por el futbol, por intensa que sea, no puede afectar a las relaciones bilaterales y recalcó que el deporte "no puede dividir a los países", al considerar que los incidentes surgieron del fervor deportivo y no deben exagerarse.
Sonko destacó que los vínculos entre Senegal y Marruecos son más profundos, se apoyan en una historia común y en una cooperación que abarca sectores como la educación y los negocios, y afirmó que su visita a Rabat "no es de apaciguamiento, sino de confirmación".
También el presidente del Gobierno marroquí subrayó la necesidad de "dinamizar y abrir oportunidades prometedoras" para el sector privado en Marruecos y Senegal para que "participe de manera activa en la inversión y la promoción del intercambio económico y comercial".
Ajanuch insistió sobre el papel del deporte como "mecanismo eficaz para acercar a los pueblos y un puente de comunicación entre culturas y naciones".
Se refirió también al Mundial de 2030, que Marruecos organizará conjuntamente con España y Portugal, para insistir en que el objetivo de Rabat es "proyectar la imagen de todo el continente africano".
Durante la comisión marroquí-senegalesa se firmaron 17 acuerdos y memorandos de entendimiento en ámbitos como educación, cultura y juventud, sanidad, transporte o innovación económica.
FF