La selección de Portugal vivió una jornada atípica en Estados Unidos a pocos días de su presentación en el Mundial 2026. Lo que estaba programado como una sesión normal de entrenamiento terminó siendo suspendido de último momento debido a una tormenta eléctrica que obligó a activar los protocolos de seguridad establecidos por las autoridades locales.
El cambio de planes alteró la agenda del conjunto dirigido por Roberto Martínez, que tuvo que reorganizar sus actividades en Palm Beach mientras se prepara para enfrentar a la República Democrática del Congo en su debut del próximo miércoles 17 de junio en Houston.
Una tormenta eléctrica cambió la planificación del equipo
Las fuertes condiciones meteorológicas registradas el domingo 14 de junio provocaron la cancelación tanto del entrenamiento como de la conferencia de prensa que estaba prevista con la participación del mediocampista Matheus Nunes.
De acuerdo con la Federación Portuguesa de Futbol, la amenaza de una tormenta acompañada de intensa lluvia hizo necesario seguir las medidas de seguridad impuestas por las autoridades estadounidenses, por lo que todas las actividades al aire libre fueron suspendidas.
Inicialmente existía la posibilidad de retrasar la práctica programada para las 18:45 horas en Palm Beach, pero conforme se acercaba el fenómeno climático se optó por cancelarla definitivamente para proteger a jugadores, cuerpo técnico y personal involucrado.
La preparación rumbo al Mundial se redujo al mínimo
La modificación del calendario representa un obstáculo para Portugal, que apenas llegó a territorio estadounidense el viernes y solo había podido completar una práctica formal sobre el terreno de juego antes de este contratiempo.
Tras la suspensión, la federación decidió adelantar para el pasado lunes las actividades originalmente previstas para la noche, con el objetivo de evitar que una nueva tormenta afectara nuevamente la concentración del equipo.
Mientras tanto, los futbolistas realizaron ejercicios de activación física dentro del gimnasio del complejo donde se hospedan, sustituyendo así el entrenamiento que estaba planeado sobre la cancha.
Evacuación y medidas de seguridad en Palm Beach
La llegada del fenómeno meteorológico también obligó a evacuar la carpa instalada junto al campo de entrenamiento, donde se encontraban periodistas, integrantes de la organización y otros asistentes.
Todos fueron dirigidos hacia zonas seguras y vehículos cercanos mientras las autoridades monitoreaban la evolución de la tormenta. Posteriormente, la delegación portuguesa se trasladó al Gardens North County District Park y permaneció resguardada siguiendo las recomendaciones oficiales.
Ni siquiera pudieron disfrutar de la playa
Las complicaciones para Portugal comenzaron incluso antes de la lluvia. Horas previas al mal tiempo, algunos integrantes del plantel intentaron aprovechar la playa privada ubicada junto al Four Seasons Resort, hotel donde se concentra la selección en Florida.
Sin embargo, la presencia de aficionados y bañistas en la zona pública cercana generó preocupación entre el equipo de seguridad, que consideró imposible mantener un perímetro completamente aislado para proteger a los futbolistas.
João Félix y Pedro Neto fueron los primeros en acercarse a la playa, pero su aparición atrajo rápidamente la atención de las personas presentes, por lo que ambos tuvieron que regresar al hotel siguiendo las indicaciones del personal encargado del operativo.
El cuerpo técnico modificó nuevamente sus planes
Más tarde, varios jugadores, entre ellos Rúben Dias, Bernardo Silva, João Cancelo y Samu Costa, volvieron a la playa acompañados por otros compañeros del plantel e incluso ingresaron al mar durante unos minutos.
La intención inicial del cuerpo técnico era realizar una sesión de activación física sobre la arena, pero las recomendaciones de seguridad y el despliegue policial obligaron a trasladar esos ejercicios a la zona de la piscina del complejo.
El propio entrenador Roberto Martínez acudió al lugar para supervisar personalmente la situación mientras el resto del equipo permanecía dentro del hotel siguiendo el programa establecido.
Finalmente, la salida a la playa duró apenas unos 20 minutos antes de que toda la delegación regresara a sus instalaciones para continuar con su preparación rumbo a su esperado estreno en el Mundial 2026.
NA